
Hace tiempo ya había visto algunos grabados y dibujos de Escher y me fascinaron mucho pero no me informé de su autor. Me encanta la manera que tiene de representar unas “realidades” imposibles, unas ilusiones ópticas que divierten al espectador y le hacen pensar sobre la materia y el espacio y su relación. Ya he tenido oportunidad de informarme más sobre este artista y he descubierto que a pesar de todo ha sido una figura un poco marginal en su tiempo ya que era inclasificable respecto a sus contemporáneos. Yo tampoco sabría como clasificarlo. Su obra es bastante extensa y diversifica varios temas diferentes pero que suelen confluir en lo mismo. Espacios imaginarios, algunos imposibles, otros improbables... y una gran imaginación y destreza para captar la realidad y distorsionarla.
A la hora de elegir uno de sus dibujos, el que más me ha gustado, he de advertir que más que en su manera o técnica de acabado me he fijado sobre todo en el efecto que consigue dicha obra. Podría decir que se trata de “Manos dibujando” (litografía, 1948), pero no deja de ser un “icono” para mí de este autor. Lo que quiero decir es que todas sus obras me gustan mucho y que no elegiría ninguna como mejor porque todas me impresionan, cada cual a su manera. Para mí, “Manos dibujando” es un tema que me habla del engaño que resulta el propio dibujo en un papel que es bidimensional y que puede mostrar algo de tres dimensiones. Ese engaño es lo que a la vez me impresiona y me hace ver lo capaz que es el ser humano de hacer “magia” con tan solo un lápiz y un papel. Sé que este tema del engaño no es nada nuevo, pues se supone que la meta de todo buen dibujante que se precie es conseguir eso mismo. Saber plasmar un objeto tridimensional en un plano bidimensional. No obstante quiero recordar con este dibujo que eso es posible de verdad, de nuevo.
A la hora de elegir uno de sus dibujos, el que más me ha gustado, he de advertir que más que en su manera o técnica de acabado me he fijado sobre todo en el efecto que consigue dicha obra. Podría decir que se trata de “Manos dibujando” (litografía, 1948), pero no deja de ser un “icono” para mí de este autor. Lo que quiero decir es que todas sus obras me gustan mucho y que no elegiría ninguna como mejor porque todas me impresionan, cada cual a su manera. Para mí, “Manos dibujando” es un tema que me habla del engaño que resulta el propio dibujo en un papel que es bidimensional y que puede mostrar algo de tres dimensiones. Ese engaño es lo que a la vez me impresiona y me hace ver lo capaz que es el ser humano de hacer “magia” con tan solo un lápiz y un papel. Sé que este tema del engaño no es nada nuevo, pues se supone que la meta de todo buen dibujante que se precie es conseguir eso mismo. Saber plasmar un objeto tridimensional en un plano bidimensional. No obstante quiero recordar con este dibujo que eso es posible de verdad, de nuevo.
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